Dic 27

Después de grabar el otro día una canción, me di cuenta que la base se parecía mucho a otra que ya conocía. Pensando, pensando conseguí desmadejar el ovillo y recordar la original: aquí os dejo una versión en ukelele de All imperfect things de la banda sonora de El Piano.

Clip de audio: Es necesario tener Adobe Flash Player (versión 9 o superior) para reproducir este clip de audio. Descargue la versión más reciente aquí. También necesita tener activado Javascript en su navegador.

También os pongo un vídeo con la melodía original…

Nov 21

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Por culpa de mi hermano vuelvo a engancharme a una serie. Su nombre es Carnivale y está ambientada en la época de la Gran Depresión americana. En ella nos embarcamos en dos historias que poco a poco van convergiendo; la de los componentes de un circo ambulante y la del hipnótico padre Justin. En dos capítulos ya estamos “capturados” y descubrimos que todo está cuidado hasta el último detalle: la decoración, la fotografía, los emplazamientos, los personajes… de hecho, la serie se canceló al finalizar la segunda temporada por los enormes gastos de producción que tenía.

Es memorable el final de la primera temporada, sobre todo los cinco minutos que utilizan una melodía de La delgada línea roja (¿en cuántas películas la habrán utilizado ya?) con el padre Justin arengando a sus hermanos y hermanas que “the truth is that the devil is here”…

Atención al vídeo con los créditos de apertura y el comienzo del primer capítulo de la temporada.

Y para los que lo quieren todo hecho: Carnivale en series yonkis

Nov 21

Muy buena la banda sonora de la película que ha dirigido el hijo de David Bowie. Aquí os dejo un vídeo de Vimeo que utiliza la melodía principal.

Sep 01

Poco a poco me voy enganchando a los psicodélicos Grizzlie Bear. Y vídeos como el siguiente sólo pueden ayudar: se trata de un montaje de la canción Two weeks con imágenes de Le ballon rouge, un cortometraje de 1956 ganador de un oscar y que os recomiendo ver (está disponible en este enlace).

La verdad es que esta canción debe de llamar a las musas, porque en Vimeo me he encontrado con este otro vídeo realizado completamente por un fan y que es realmente espectacular.

Y para terminar os dejo con el videoclip oficial y un enlace a un concierto que dieron en Interface

May 19

Qué señor tan sensible que se nos ha muerto. Parafraseando un haiku suyo:

quiero vivir
hasta el último instante
de la tiniebla

Los corazones coraza estamos de luto

This Is Where We Live from 4th Estate on Vimeo.

Mar 31

Desde esta página un pequeño homenaje a Jarre padre. Sin sus bandas sonoras recordaríamos de un modo bien diferente aquellas películas que tuvieron la suerte de contar con él…

Feb 01

Ya estoy enganchado a otra serie sin querer. Se trata de Mad men; ese grupo de publicistas en el New York de la década de los 60 que están siempre fumando, bebiendo y haciendo el amor como si mañana se fuera a terminar el mundo. Bueno, a veces también trabajan y el vídeo que os pongo no tiene desperdicio: el cliente es Kodak y el producto a lanzar el Carousel.

También os dejo el texto para que podáis seguir el discurso:

Nostalgia.
It’s delicate, but potent…
Teddy told me that in Greek, nostalgia literally means the pain from an old wound.
It’s a twinge in your heart, far more powerful than memory alone.
This device… isn’t a spaceship, it’s a time machine.
It goes backwards, forwards.
It takes us to a place where we ache to go again.
It’s not called the Wheel.
It’s called the Carousel.
It lets us travel the way a child travels.
Around and around and back home again, to a place where we know we are loved.

Claro que tiene trampa, pero es que son publicistas, ¡qué os esperabais!

El mismo vídeo en castellano

Ene 20

Oct 28

Objetos inanimados, enunció.
¿Qué pasa con ellos?, pregunté yo.
Objetos inanimados como medio de expresar emociones humanas. En eso consiste el lenguaje cinematográfico. Sólo los buenos directores saben cómo hacerlo, pero Renoir, De Sica, y Ray son tres de los mejores, ¿verdad?
Sin duda.
Piensa en las primeras escenas de Ladrón de bicicletas. El protagonista encuentra trabajo, pero para llevarlo a cabo necesita desempeñar la bicicleta. Se va a casa sintiendo lástima de sí mismo. Y allí está su mujer, en la calle, cargando con dos pesados cubos de agua. Toda su pobreza, todos los esfuerzos de esa mujer y su familia están contenidos en esos cubos. El marido está tan enfrascado en sus propios problemas que ni se molesta en ayudarla hasta que casi están dentro de la casa. E incluso entonces, sólo le coge un cubo dejando que ella cargue con el otro. Todo lo que nos hace falta saber sobre su matrimonio se nos muestra en esos pocos segundos. Luego suben las escaleras hasta su piso, y a la mujer se le ocurre la idea de empeñar la ropa de cama para recuperar la bicicleta. Recuerda la violencia con que da una patada al cubo en la cocina, la agresividad con que abre el cajón de la mesa. Objetos inanimados, emociones humanas. Luego pasamos a la casa de empeños, que no es una casa realmente, sino un sitio enorme, una especie de almacén de objetos superfluos. La mujer vende las sábanas, y seguidamente vemos a uno de los empleados que lleva el pequeño paquete a los estantes donde se depositan los artículos empeñados. Al principio, las estanterías no parecen muy altas, pero entonces la cámara retrocede, y mientras el empleado empieza a subir, vemos que se alargan hacia arriba cada vez más, hasta llegar al techo, y cada estante y casillero rebosa de paquetes idénticos al que ahora está guardando, y de pronto parece que todas las familias de Roma han vendido ropa de cama, que toda la ciudad se encuentra en la misma situación de miseria que el protagonista y su mujer. En una sola toma, abuelo. En una sola toma se nos ofrece el retrato de toda una sociedad que vive al borde del desastre.

Un hombre en la oscuridad – Paul Auster

Oct 28


Pero ¿dónde está el objeto inanimado en Apu?
Piensa.
No quiero pensar. Esa teoría es tuya, así que explícamelo tú.
Las cortinas y la horquilla del pelo. La transición de una vida a otra., el momento crucial de la historia. Apu se ha ido al campo a asistir a la boda de la prima de un amigo suyo. Un matrimonio convenido según la tradición, y cuando aparece el novio, resulta que es tonto, un profundo idiota. Se suspende la boda, y a los padres de la prima del amigo empieza a entrarles el pánico, temerosos de que a su hija le caiga una maldición de por vida si no se casa esa misma tarde. Libre de preocupaciones, Apu se ha dormido entre los árboles, contento de pasar unos días fuera de la ciudad. Se le acerca la familia de la chica. Le explican que es el único soltero disponible, que sólo él puede resolverles el problema. Apu se queda horrorizado. Piensa que están locos, que son un hatajo de palurdos supersticiosos, y se niega a hacerlo. Pero luego lo piensa mejor y decide aceptar. Lo considera como una buena acción, como un gesto altruista, pero no tiene intención alguna de volver a Calcuta con la chica. Después de la ceremonia nupcial, cuando se encuentran finalmente solos por primera vez, Apu descubre que la sumisa muchacha es mucho más fuerte de lo que él creía. Soy pobre, le explica él, quiero ser escritor, no tengo nada que ofrecerte. Lo sé, contesta ella, pero le da lo mismo, porque está resuelta a ir con él. Molesto, desconcertado, pero conmovido a la vez por su determinación, Apu cede de mala gana. La escena cambia a la ciudad. Un carruaje se detiene frente al destartalado edificio donde vive Apu, y se bajan su mujer y él. Todos los vecinos se acercan y miran boquiabiertos a la guapa muchacha mientras Apu la conduce escaleras arriba hacia su pequeña y sórdida buhardilla. Un momento después, lo llaman y se va. La cámara enfoca a la chica, sola en esa habitación extraña, en una ciudad desconocida, casada con un hombre al que apenas ha visto. Finalmente, se acerca a la ventana, sobre la que en vez de cortina cuelga un asquerosos trozo de arpillera. Hay un agujero en el tejido, y por ahí mira hacia el patio, donde un niño en pañales avanza con pasos inseguros entre el polvo y la basura. La cámara invierte el ángulo, y vemos su ojo a través del agujero. Fluyen lágrimas de ese ojo, y es normal que esté nerviosa y asustada, que se sienta perdida. Apu vuelve a entrar en la habitación y le pregunta qué le pasa. Nada, contesta ella, sacudiendo la cabeza, nada en absoluto. Entonces la escena termina con un fundido en negro, y el gran interrogante es: ¿qué ocurre a continuación? ¿Qué espera a esa inverosímil pareja que ha acabado casándose por pura casualidad? Con unas cuantas pinceladas hábiles y decisivas, todo se nos revela en menos de un minuto. Objeto número uno: la ventana. Fundido de apertura, es por la mañana temprano, y lo primero que vemos es la ventana por la que miraba la muchacha en la escena anterior. Pero la desastrada tela de saco ha desaparecido, y en su lugar hay unas limpias cortinas a cuadros. La cámara retrocede un poco, y ahí tenemos el objeto número dos: un tiesto con flores en el alféizar de la ventana. Son señales alentadoras, pero aún no podemos estar seguros de lo que significan. Vida hogareña, ambiente acogedor, un toque femenino, pero eso es lo que debe hacer una esposa, y el hecho de que la mujer de Apu haya cumplido sus tareas no demuestra por sí solo que tenga cariño a su marido. La cámara continúa retrocediendo, y los vemos durmiendo a los dos en la cama. Suena el despertador, y la mujer se levanta enseguida mientras Apu emite un gruñido y se tapa la cabeza con la almohada. Objeto número tres: el sari. Ella echa a andar nada más levantarse, pero de pronto no puede moverse: su ropa está atada con la de Apu. Qué raro. ¿Quién podría haber hecho eso, y por qué? En su rostro hay una expresión contrariada y divertida a la vez, y al instante sabemos que ha sido Apu. Vuelve a la cama, le da un suave golpecito en el trasero, y luego desata el nudo. ¿Qué me dice a mí ese momento? Que mantienen relaciones sexuales satisfactorias, que entre ellos se ha establecido un espíritu juguetón, que están realmente casados. Pero ¿y el amor? Parecen contentos, pero ¿qué solidez tienen sus recíprocos sentimientos? Entonces es cuando aparece el objeto número cuatro: la horquilla del pelo. La mujer sale del cuadro para preparar el desayuno, y la cámara hace un primer plano de Apu. Por fin logra abrir los ojos, y mientras bosteza, se estira y da vueltas en la cama, se fija en algo caído en el hueco de entre las dos almohadas. Introduce la mano y saca una horquilla de su mujer. Es el momento álgido. Alza la horquilla y la examina, y cuando vemos los ojos de Apu, la ternura y adoración que irradian, sabemos más allá de toda duda que está locamente enamorado de ella, que es la mujer de su vida. Y Ray lo consigue sin utilizar una sola palabra de diálogo.

Un hombre en la oscuridad – Paul Auster

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