Hay una escena en Días de Radio de Woody Allen en la que los niños se van a la playa a hablar de sus cosas, tirar piedras al agua y observar el océano. De fondo suena esta canción llamada September Song. Y aquí dejo una versión…
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Tengo que reconocerlo: yo también he sucumbido a los encantos de Lost. Empecé ayer, y casi sin darme cuenta ya he visto los siete primeros capítulos. Supongo que para los que ya estáis por la tercera temporada estos inicios pueden arrancar una sonrisa. Pero seguro que observaréis con un poco de envidia todo el campo que me queda por delante.
Y tanto me ha gustado que durante el día de hoy estuve pensando dónde reside la magia de la historia. Como todo nuevo fan, necesitaba hablar con fans veteranos. Así que acudí a mi hermano. Y éste me dijo que “en muchos momentos le gustaría vivir en la isla…”.
Eso es precisamente lo que nos proporciona la serie. El inicio de una nueva vida. Claro que no todo el mundo cambia de vida así como así, con lo cual recurrimos a una ruptura traumática con el pasado (un accidente aéreo) y a un escenario muy concreto: una isla.
No se trata de ninguna casualidad el haber escogido una isla. Tenemos multitud de ejemplos en la literatura universal porque muchos escritores son incapaces de resistir ese poder absoluto de recrear o utilizar la isla como pequeño laboratorio social y emocional. Ahí está la juvenil “Isla de Coral” con esos empalagosos niños náufragos que parecen sacados de una película de Spielberg. Y como contrapartida está “El señor de las moscas” con una tropa de canijos demostrando que todo niño pequeño es un cabrón en potencia. Tenemos a don “Robinson Crusoe” sobreponiéndose gracias a una mezcla de religión+amistad+tozudez y la emocionante “Isla del tesoro” que puede leerse miles de veces sin llegar a cansar nunca. Inquietos nos quedamos tras leer esa “Isla del doctor Moreau” donde los animales se convierten en humanos y acompañamos regocijados a Odiseo que va dando tumbos de isla en isla para no tener que explicarle a Penélope ese peaso de juerga que se le ha ido de las manos. Ejemplos no nos faltan…
De vuelta a la isla en cuestión, una vez que estamos en la orilla junto al avión estrellado es imposible no pensar qué papel adoptaríamos en este nuevo orden. Por ahora tenemos un líder nato, el siervo nato, el capullo nato, la superficial, la mujer coraza, una embarazada, el nifunifa, un iraquí, el espiritual, un grupo de padre hijo y perro, una pareja de coreanos que (teóricamente) no se enteran de nada y… ¡hasta tenemos un guitarrista!. Pero claro, no todo puede ser tan obvio y cada capítulo voy aprendiendo que el capullo no es tan capullo y supongo que más adelante la superficial hará algo que me haga cambiar de opinión. Lo único que creo no va a cambiar es mi enamoramiento repentino de una tal Kate.Y la sensación de estar plenamente de acuerdo con mi hermano: en muchos momentos me gustaría estar ahí con ellos y poder partir de cero de nuevo.
Para todos los que leen estas páginas y aman el cine dejo aquí un pequeño regalo que ganó un Oscar en 1987. Si queréis conocer más detalles del corto, tenéis más información en la wikipedia. Por cierto, es probable que lo acaben quitando de Youtube por temas legales así que no lo dejéis para otro día…
Mi ex-marido y yo nos enamoramos a primera vista. Quizás debería haberle echado un segundo vistazo
- Conozco a ese tipo: no apartará las manos de ti. Te meterá en una habitación, te leerá tus derechos y te arrancará la ropa
- Pero si está interesadísimo en producirme una cosa.
- ¡Tu primer hijo!
- ¿Qué haces con una copia de Bailando bajo la lluvia?
- Es la única película que tengo, una copia muy buena en 16mm. La proyecto cada dos meses para mantenerme de buen humor.
La última vez que estuve dentro de una mujer fue en la Estatua de la Libertad
Comprenderán que lo que pretendemos en realidad al enamorarnos es una paradoja muy extraña: la paradoja consiste en el hecho de que al enamorarnos estamos buscando el reencuentro con todas o algunas de las personas a las que quisimos de pequeños.
Por otra parte, le pedimos al ser amado que corrija todos los errores que aquellos lejanos padres o hermanos cometieron con nosotros.
Así que este amor contiene en sí una contradicción: el intento de volver al pasado y el intento de deshacer el pasado.
Hace unos cuantos años los reyes magos de Oriente me regalaron la autobiografía de Leni Riefenstahl.
Hoy me he encontrado una página en la cual se recuerda su filmografía, sus fotografías, su vida. No la voy a juzgar porque eso ya lo han hecho otros: sólo dejo el enlace a sus magníficas fotos.
Todavía recuerdo el final de la película Big Fish cuando comienza a sonar esta canción. Me he decidido a hacer una pequeña versión
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Y aquí la versión original por los grandísimos Pearl Jam.